La larga historia de los Vinos de Alella

Seguramente, los Vinos de Alella son uno de los misterios más atractivos desde su propia existencia, en pleno Maresme.

Producto de unas pequeñas viñas, a veces ocultas a la mirada curiosa de los visitantes, que desde hace muchos años luchan por su supervivencia en una admirable y desigual batalla contra la expansión de la gran área urbana.

No siempre ha sido así, ya que los vinos de Alella tienen una larga historia y una importante significación en la vinicultura catalana.

Los vinos alellenses eran, en plena Edad Media, los preferidos en la Sede barcelonesa, para convertirse más tarde uno de los vinos de calidad mes exportados desde Cataluña a todo el mundo, con particular incidencia en las colonias de ultramar donde había abundante población de catalanes.

Conocidos y estimados ya en la época romana, los citan Plinio y Marcial como vinos laietans

Los Vinos de AlellaHoy toda esta tradición vinícola se mantiene viva y los vinos de la Denominación de Origen Alella, siguen simbolizando la voluntad de seguir siendo un pueblo mediterráneo auténtico y, por tanto, viticultor, a pesar de la dureza del oficio y las incidencias sufridas a lo largo de los años, de las que cabe destacar la plaga de la filoxera que devastó totalmente el cultivo a finales del siglo XIX.

La Denominación de Origen Alella se ha ido modernizando, ha incorporado nuevas técnicas y nuevos sistemas de cultivo y de elaboración, manteniendo el criterio que sólo en la calidad y en una fuerte personalidad, los vinos de esta comarca vitícola pueden encontrar su verdadera dimensión universal.

Los Vinos de AlellaAlella está situado al norte de Barcelona y ocupando una superficie de unas 230 hectáreas, la configuran dos comarcas, el Maresme en la orilla del mar y, al otro lado de la Cordillera Litoral, el Vallés Oriental, cada una con su propia personalidad y con el cultivo de la vid como nexo de unión, que se remonta, en ambos casos a la época romana.

El Maresme se extiende entre el Barcelonés y La Selva, limita al norte con el Vallés Oriental, está integrado por un total de treinta municipios, dieciséis de costa y catorce en el interior.

Tiene más de treinta ocho kilómetros de costa y una superficie de 398 kilómetros cuadrados.

Se trata de una estrecha franja a los pies de las montañas y de largas playas, donde confluyen los arroyos formados en las montañas de las que se encuentra cercado:

El Parc del Montnegre i el Corredor, los parques de la Cordillera Litoral y la Cordillera Marina.

La economía había sido tradicionalmente de base agrícola y marinera. Destaca sobre todo la viticultura y la floricultura que supone más de la mitad de la producción de este sector en Cataluña.

La Denominación de Origen Alella es una de las más pequeñas y también de las más antiguas de la Península Ibérica

Los Vinos de AlellaLa Grastronomía de Alella

En gastronomía predominan los productos del mar y de la huerta, son especialmente conocidas las fresas, las cerezas, los tomates rosa, los guisantes, las judías, las setas, las gambas, las cigalas, los calamares y las almejas.

Cabe destacar la gran variedad de parajes naturales dentro de esta comarca. Forman parte el parque del Montseny, el parque de la Sierra de Marina, el parque de la Serralada Litoral, el parque del Montnegre-Corredor, la Vall del Tenes. El Parque del Montseny fue declarado reserva de la biosfera en 1978.

En la agricultura predomina el secano, además de la viña, los cereales, forrajes, frutales, patatas, legumbres y hortalizas.

Los Vinos de AlellaRespecto de la gastronomía hay que decir que el Vallès oriental es tierra de paso, y esta ir y venir de gente hace que su cocina sea muy variada.

Debemos destacar, aparte de la DO Alella, la denominación de origen judía de gancho que ha sido galardonada con la denominación de origen protegida Vallès-Maresme.

Aquella ciudad, aquella época y aquellos hombres fueron sensibles al prestigio indiscutible del vino de Alella y lo incorporaron, en cierto modo, a la simbología del momento y de la ciudad.

Encuadernado tradición y modernidad, pasado y futuro, campo y ciudad, mar y montaña, la Denominación de Origen Alella hoy es, además de un símbolo, una realidad tangible en sus vinos elegantes, perfumados y cristalinos, que son excepcional ejemplo de sabia armonía conjugando la serenidad septentrional y la pasión mediterránea.

Los Vinos de Alella

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