El color del líquido refrigerante en el depósito del vehículo suele confundir a muchos conductores cuando necesitan rellenar el nivel del sistema de refrigeración. Verde, rojo, azul, amarillo o violeta parecen a primera vista compuestos químicos completamente diferentes con fines distintos. Sin embargo, el color en sí es esencialmente solo un colorante que los fabricantes añaden a la base transparente para facilitar la detección de fugas en el compartimento del motor y diferenciar las distintas clases tecnológicas.
La base de casi todos los líquidos refrigerantes modernos es una mezcla de agua y etilenglicol o propilenglicol, que evita la congelación en invierno y la ebullición en verano. La diferencia entre los distintos tipos no reside en el líquido primario, sino en el paquete de aditivos inhibidores que protegen las piezas metálicas del motor contra la corrosión, la cavitación y la formación de depósitos. Si se utiliza una combinación incorrecta de aditivos, puede producirse una reacción química que cause la precipitación de sedimentos y el taponamiento de los finos conductos del radiador.
Cuando observe que el nivel del líquido ha caído por debajo de la marca de mínimo, es de vital importancia saber cómo realizar el llenado de forma segura y cómo añadir correctamente anticongelante al coche sin riesgo de dañar las juntas o la bomba de agua. Un procedimiento correcto requiere conocer la especificación adecuada prescrita por el fabricante del vehículo, y no solo elegir el producto por la tonalidad presente en el vaso de expansión.
Clases de líquidos refrigerantes y el significado de sus colores
Para comprender mejor el funcionamiento de los refrigerantes, la industria automotriz los divide en tres grupos tecnológicos principales, cada uno con sus propias propiedades específicas y vida útil prevista.
Las distintas generaciones tecnológicas incluyen los siguientes tipos de líquidos:
- Líquidos minerales tradicionales (IAT): Habitualmente de color azul o verde, contienen silicatos y fosfatos, y requieren un cambio cada dos años.
- Líquidos orgánicos (OAT): Principalmente de color rojo, rosa o naranja, utilizan ácidos orgánicos sin silicatos y ofrecen una duración de hasta cinco años.
- Líquidos híbridos (HOAT/Si-OAT): Frecuentemente de color amarillo, violeta o verde, combinan ácidos orgánicos con una pequeña proporción de silicatos para una máxima protección de los motores de aluminio.
Riesgos de mezclar diferentes colores y estadística de averías
El mayor peligro al mezclar refrigerantes de tecnologías distintas es la incompatibilidad química de sus paquetes de inhibidores. Cuando los silicatos de los líquidos minerales se mezclan con los ácidos orgánicos, los aditivos protectores pueden neutralizarse o formar un lodo denso. Este sedimento obstruye los conductos de la calefacción, dificulta la circulación a través del radiador principal y provoca el sobrecalentamiento del motor.
Según estadísticas oficiales de la asociación alemana de inspección técnica VdTÜV (Verband der TÜV e.V.), el sobrecalentamiento del motor debido a un mantenimiento inadecuado del sistema de refrigeración es la causa de casi el 25 % de todas las averías mecánicas graves en los propulsores. Los informes de la VdTÜV destacan que el uso de líquidos inadecuados o la mezcla de especificaciones incompatibles es uno de los motivos principales del fallo prematuro de la bomba de agua y de daños en la junta de la culata.
Por esta razón, la regla fundamental establece que el color es únicamente una guía orientativa, siendo determinante la especificación técnica indicada en el envase (por ejemplo, G11, G12+, G13).
Pasos para rellenar el líquido de forma segura
Si se encuentra en una situación en la que debe rellenar urgentemente el nivel pero no está seguro de la especificación exacta de la mezcla actual, debe proceder con precaución.
Para realizar el proceso de manera segura, siga estos pasos:
- Espere a que el motor se enfríe por completo, ya que el sistema está bajo presión y abrir el depósito en caliente puede causar quemaduras graves.
- En caso de una pequeña falta de líquido durante el verano, es preferible añadir una pequeña cantidad de agua destilada antes que un refrigerante de especificación desconocida.
- Si añade concentrado, dilúyalo siempre con agua destilada en una proporción 50:50 para garantizar una transferencia de calor óptima y protección contra la congelación.
El control regular del nivel de refrigerante y el uso de la especificación adecuada garantizan el funcionamiento óptimo del motor y evitan costosas reparaciones en el sistema de refrigeración.

















