El último guardián del taxímetro se despide mientras Nueva York acelera hacia la era digital
NEW YORK. 07 Feb. (Noticias del Taxi) – La ciudad de Nueva York se encamina hacia el final de una etapa histórica en su sistema de transporte. Tras más de 130 años de uso, el taxímetro mecánico desaparecerá definitivamente y será sustituido por tecnología digital basada en tabletas. La transición, prevista para completarse en 2026, simboliza no solo un cambio técnico, sino también el cierre de una generación de especialistas que dedicaron su vida a este oficio.
Uno de ellos es Álvaro Gallego, propietario de Taxi Depot, Inc., un pequeño negocio de Astoria, en el distrito de Queens, que opera de forma independiente desde 1975 bajo el nombre comercial Oldee. Gallego es hoy uno de los últimos técnicos de taxímetros tradicionales que continúan en activo en la ciudad.
Un taller convertido en memoria viva del taxi neoyorquino
Su taller es mucho más que un espacio de reparación. Con el paso de los años se ha transformado en un auténtico archivo de la cultura del taxi en Nueva York, con una amplia colección de taxímetros antiguos, piezas históricas y obras de arte relacionadas con el sector. Parte de este material ha sido utilizado como atrezzo en películas, anuncios publicitarios y sesiones fotográficas, convirtiendo el local en un lugar de referencia para producciones que buscan recrear la estética clásica del taxi neoyorquino.
De Colombia a Nueva York, una vida ligada al transporte
La trayectoria de Gallego comenzó lejos de Estados Unidos. Nacido en Tuluá, Colombia, emigró en 1964. Antes de dedicarse plenamente al mundo del taxi trabajó en compañías como Bell & Howell e IBM. Entre 1968 y 1971 sirvió en el Ejército de Estados Unidos como oficial de la Policía Militar y especialista en prisiones. Tras recibir la baja honorable, se instaló en Nueva York, donde empezó conduciendo un taxi.
Su especialización llegó después de formarse en tecnología de taxímetros con la firma Halda, en Estocolmo, Suecia. Poco después abrió su propio negocio en Queens, iniciando una carrera que se ha prolongado durante cinco décadas. Su trabajo y su singular colección han aparecido en medios como The New York Times y Vogue, así como en programas de televisión como Storage Wars y Hard Parts: South Bronx.

Un proyecto familiar y una vertiente artística
En 1976 se casó con su esposa, Alma, quien ha trabajado junto a él en el negocio mientras criaban a sus tres hijos: Mónica, Vanessa y Francisco. Paralelamente, Gallego ha impulsado una importante colección de arte vinculado al universo del taxi, que incluye obras de su sobrina, la artista Gloria Amparo González Gallego, y de otros creadores.
En el marco de este reportaje, Gallego también ha querido reconocer el apoyo y la colaboración de la directiva de Todo Taxi, a quienes ha elogiado por su labor informativa y por facilitar la difusión de su historia y de la evolución del sector.

Un recorrido por la historia de los Taxímetros y su arte
El final de una era sobre ruedas
Ahora, a punto de cumplir 81 años, Gallego se prepara para la jubilación al mismo tiempo que la ciudad deja atrás la tecnología que definió durante generaciones la experiencia de subir a un taxi. Con su retirada, no solo desaparece un perfil profesional cada vez más escaso, sino también una parte poco visible de la historia cotidiana de Nueva York, ligada al sonido mecánico de un taxímetro que pronto será solo un recuerdo.





















