El catalán se consolida como requisito clave en la nueva Ley del Taxi y VTC
BARCELONA. 23 Feb. (Noticias del Taxi) – La nueva etapa política abierta bajo la presidencia de Salvador Illa está marcando un giro claro en la regulación de los servicios de transporte urbano. En este contexto, la actualización de la Ley del Taxi en Catalunya refuerza el papel del catalán como lengua esencial en la prestación de un servicio público de calidad, una línea que también alcanza a los vehículos VTC que operan en el territorio.
La medida se enmarca en una apuesta más amplia del Govern por consolidar el catalán como lengua de cohesión y de integración, en coherencia con otras reformas impulsadas en colaboración con el Ejecutivo de Pedro Sánchez en distintos ámbitos regulatorios.
Un servicio público que debe garantizar la atención en catalán
El taxi es considerado un servicio de interés público y proximidad. Por ello, la nueva regulación entiende que el conocimiento del catalán no es un obstáculo, sino una herramienta profesional básica, del mismo modo que lo son el conocimiento del callejero, la normativa o la atención al cliente.
La exigencia lingüística no se plantea como una barrera de entrada, sino como un mecanismo para asegurar que cualquier usuario pueda ser atendido en cualquiera de las lenguas oficiales. En un territorio con una fuerte identidad lingüística, garantizar este derecho refuerza la calidad del servicio y la confianza de la ciudadanía.
Además, la extensión de este criterio a los VTC introduce un elemento de equilibrio competitivo. Durante años, el sector del taxi ha reclamado que las condiciones regulatorias fueran homogéneas. Con la nueva normativa, la competencia entre taxi y VTC se orienta hacia estándares comunes también en el ámbito lingüístico, reforzando la profesionalización del conjunto del transporte urbano.
El papel de Elite Taxi en la negociación
La asociación Elite Taxi ha sido una de las entidades que ha participado activamente en la negociación de la reforma. Desde esta organización se ha defendido que la consolidación del catalán como requisito forma parte de un proceso más amplio de dignificación del sector.
Para una parte significativa del taxi, integrar plenamente la lengua propia del territorio en el ejercicio profesional supone reafirmar el carácter público del servicio y su arraigo en la realidad social catalana. La medida, en este sentido, no solo tiene una dimensión lingüística, sino también estructural y estratégica.
Respuesta a las críticas y visión de futuro
Algunas asociaciones han expresado reservas ante la implantación del requisito, argumentando que podría generar dificultades adicionales para determinados conductores. Sin embargo, desde el Govern se insiste en que el modelo contemplará mecanismos formativos y de adaptación progresiva, con el objetivo de facilitar el aprendizaje y la acreditación.
En este marco, el debate político que también han protagonizado formaciones como Esquerra Republicana de Catalunya y Junts per Catalunya refleja la centralidad de la lengua en la agenda catalana actual. Lejos de ser un elemento excluyente, la nueva Ley del Taxi proyecta el catalán como factor de integración, igualdad de derechos para los usuarios y modernización del sector.
La regulación del taxi y de los VTC entra así en una nueva fase en la que la profesionalización, la calidad del servicio y el respeto a la realidad lingüística de Catalunya avanzan de la mano.


















