Los taxistas rurales de Castilla-La Mancha alertan de la subida de costes: “Es imposible mantener una licencia”
El incremento del precio de los carburantes está poniendo bajo presión a los profesionales del taxi rural en Castilla-La Mancha. La Asociación Provincial y Regional de Taxistas advierte de que la situación puede comprometer la continuidad de algunos servicios, especialmente en los municipios con menor población.
El gasóleo se aproxima ya a los 2 euros por litro en numerosas estaciones de servicio, mientras los taxistas afrontan también aumentos en seguros, mantenimiento, neumáticos y reparaciones.
Hasta 300 kilómetros diarios
La situación tiene un impacto especialmente importante en las licencias rurales, donde los profesionales necesitan recorrer largas distancias para atender a sus usuarios.
Según los datos trasladados por la organización de taxistas, algunos conductores pueden llegar a realizar alrededor de 300 kilómetros diarios, con consumos próximos a los siete litros de combustible por cada 100 kilómetros.
En este escenario, un incremento de 50 céntimos por litro supone aproximadamente 10,50 euros adicionales de gasto cada día. A lo largo de un año, el sobrecoste puede superar los 3.000 euros, según las estimaciones difundidas por la asociación.
El combustible no es el único problema
Los profesionales señalan que la subida del gasóleo se suma a otros gastos que también han aumentado. Entre ellos se encuentran las operaciones de mantenimiento de los vehículos, el cambio de neumáticos y las reparaciones necesarias para mantener los automóviles en condiciones adecuadas para prestar el servicio.
Pero uno de los capítulos que más preocupación genera es el de los seguros de los vehículos profesionales.
Seguros que llegan a los 5.000 euros anuales
La Asociación Provincial y Regional de Taxistas asegura que algunas pólizas han alcanzado precios de entre 4.000 y 5.000 euros al año, mientras que determinadas compañías estarían poniendo dificultades para asegurar estos vehículos.
Para los profesionales del sector, la combinación de carburantes más caros, seguros y gastos de explotación hace cada vez más complicado mantener la rentabilidad de determinadas licencias, especialmente en las zonas rurales.
Reclaman medidas a las Administraciones
Ante esta situación, el presidente de la Asociación Provincial y Regional de Taxistas, Manuel García, reclama que las Administraciones adopten medidas específicas para evitar que el incremento de costes termine afectando a la prestación del servicio.
Entre las propuestas planteadas figura la revisión de las condiciones económicas de los servicios financiados por las Administraciones, así como incentivos para renovar los vehículos profesionales y mecanismos de compensación que permitan hacer frente al aumento extraordinario de los costes.
Un servicio especialmente importante en los municipios rurales
Los taxistas consideran que el problema va más allá de la situación económica de los profesionales. En muchos municipios pequeños, el taxi representa una de las principales alternativas de transporte para personas que no disponen de vehículo privado o que necesitan desplazarse a otras localidades.
Entre los desplazamientos habituales se encuentran los relacionados con hospitales, centros sanitarios, colegios, trámites administrativos y otros servicios básicos.
Por este motivo, el sector reclama que se tenga en cuenta la función que desempeña el taxi rural a la hora de diseñar las ayudas y políticas de transporte.
El taxi como herramienta contra la despoblación
La organización de taxistas sostiene que garantizar la continuidad de estos servicios puede contribuir también a combatir el aislamiento de las zonas rurales y a frenar los efectos de la despoblación.
La preocupación se centra especialmente en aquellas localidades donde existe una demanda limitada y las distancias que debe recorrer el profesional son mayores. En estos casos, el aumento del coste por cada kilómetro puede tener una repercusión especialmente significativa sobre la viabilidad de la actividad.
Los taxistas de Castilla-La Mancha reclaman así una respuesta que tenga en cuenta las particularidades del transporte rural y permita mantener un servicio que consideran necesario para garantizar la movilidad de los habitantes de los pequeños municipios.




















