La víctima de una presunta violación por un taxista en Barcelona ratifica su testimonio en el juicio
Este viernes, una turista irlandesa que denunció haber sido violada por un taxista en Barcelona el 1 de septiembre de 2023, ha reafirmado su declaración ante la Audiencia de Barcelona. La comparecencia se realizó por videoconferencia, con la ayuda de un traductor.
La mujer relató que tomó un taxi cerca del pub irlandés Michael Collins, en el barrio de la Sagrada Familia de Barcelona, tras haber estado consumiendo alcohol. Durante el trayecto, el conductor comenzó a hacerle preguntas de carácter personal, como si tenía pareja.
Relato de lo ocurrido durante el trayecto
Según su testimonio, el taxista aprovechaba los semáforos en rojo para tocarle las piernas y le dio un beso. La víctima indicó que, en ese momento, no reaccionó debido a su estado de embriaguez. Sin embargo, en lugar de llevarla a su hotel, el conductor desvió la ruta y la condujo a un aparcamiento subterráneo.
“Allí no sabía dónde estaba, mi teléfono no funcionaba”, declaró. Añadió que el hombre se bajó del vehículo, abrió la puerta trasera, donde ella estaba sentada, y le bajó los pantalones y la ropa interior antes de agredirla sexualmente. “Yo le decía que no, que parara, y lloraba mucho”, afirmó.
Posteriormente, logró convencerlo de que la llevara al hotel, donde el recepcionista, al verla en estado de alteración, contactó con la policía.
La Fiscalía solicita 12 años de cárcel y otras medidas
El Ministerio Fiscal solicita una pena de 12 años de prisión para el acusado por un delito de agresión sexual con penetración, considerando como agravantes las circunstancias de tiempo y lugar. Además, reclama que, tras cumplir su condena, el hombre permanezca bajo libertad vigilada durante nueve años.
También se ha solicitado su inhabilitación para ejercer como taxista o conductor de transporte público durante el tiempo de la condena y una prohibición de acercarse o contactar con la víctima por un período de ocho años.
El acusado declarará la próxima semana
El presunto agresor, que permanece en prisión preventiva desde abril de 2024, está citado para declarar el próximo viernes. Además, la acusación pública exige que indemnice a la víctima con 20.000 euros por daños morales derivados de la agresión.





















