Un estudio alerta del riesgo de colapso en Madrid si se amplía la flota de VTC
MADRID. 14 Nov. (Noticias del Taxi) – La Asociación Nacional del Taxi (Antaxi) ha presentado el “Estudio de los impactos de los Vehículos de Transporte con Conductor (VTC) en la movilidad urbana de Madrid”, elaborado por la consultora Colin Buchanan Consultores. El informe analiza el escenario crítico al que podría enfrentarse la capital si se produjera un incremento masivo y sin control de las licencias de VTC actualmente en circulación.
Un aumento potencial cercano al 100%
En el Área de Prestación Conjunta de Madrid —que integra la capital y 90 municipios del entorno— operan 15.811 licencias, de las cuales 8.873 corresponden a VTC, alcanzando casi 16.000 en toda la Comunidad.
En el marco de un proceso judicial iniciado en 2018, siguen pendientes de resolución unas 8.500 solicitudes adicionales.
De aprobarse, esto implicaría un aumento del 96% de la flota VTC, un crecimiento que, según el estudio, podría desbordar la capacidad viaria y frustrar los objetivos de movilidad sostenible.
Consecuencias para la movilidad urbana
Durante la presentación en el Círculo de Bellas Artes, el presidente de Antaxi, Julio Sanz, insistió en que el documento es una herramienta clave para las administraciones encargadas de diseñar la movilidad del futuro. Aunque el análisis se centra en Madrid, Sanz destacó que la situación es “perfectamente extrapolable al resto del país”.
El presidente de la asociación alertó de que una “explosión de licencias VTC”, sustentada —afirma— en prácticas de dudosa legalidad por parte de las plataformas, supondría un grave perjuicio para los servicios públicos, incluido el taxi.
Según el estudio, la red viaria madrileña ya se encuentra al límite de su capacidad, y un aumento significativo de VTC no sustituiría al vehículo privado, sino que añadiría aún más tráfico, agravando la congestión.
Llamada a una movilidad sostenible
Sanz ha instado a las administraciones a definir cuanto antes un modelo de movilidad urbana eficiente y sostenible que evite el deterioro del servicio público y garantice el equilibrio entre la oferta de transporte, el uso del espacio público y las necesidades ciudadanas.





















