Baleares se enfrenta a semanas críticas para regular taxis y VTC mientras expira la moratoria
SANT JOSEP, EIVISSA. 05 Feb. (Noticias del Taxi) – El Govern balear enfrenta semanas decisivas para definir el futuro del transporte público discrecional. La moratoria sobre nuevas licencias de taxi y VTC expira el 22 de febrero, y el Ejecutivo trabaja contrarreloj para aprobar un nuevo reglamento que evite prórrogas y reduzca la inseguridad jurídica, en un contexto marcado por la presión judicial y la creciente tensión entre taxis y vehículos de transporte con conductor.
Antes de la moratoria, varios ayuntamientos habían iniciado la concesión de nuevas licencias fijas, aumentando la presión sobre el Govern para definir un modelo sostenible de crecimiento. Con más de 10.000 solicitudes de VTC pendientes frente a unas 750 autorizaciones vigentes y cerca de 3.300 taxis, la directora general de Mobilitat, Lorena del Valle, advierte que para un territorio insular como Baleares, “eso es una auténtica avalancha”.
Regulación pendiente y puntos críticos
El nuevo reglamento se encuentra a la espera del dictamen del Consell Consultiu, que podría requerir ajustes sobre:
- Límites máximos de vehículos por isla, sumando taxis y VTC, según criterios de congestión y sostenibilidad.
- Prohibición de que las VTC circulen sin pasajeros para captar clientes, reforzando la seguridad jurídica y la inspección.
Paralelamente, el TSJIB ha ordenado tramitar unas 600 licencias VTC denegadas en 2022, aunque no obliga a concederlas, sino a revisarlas conforme a la normativa vigente.

Conflicto con el sector del taxi
El debate entre taxis y VTC se mantiene tenso, con amenazas de movilización por parte de taxistas, especialmente en Sant Josep, que critican recortes de licencias estacionales y la falta de refuerzos durante la temporada de discotecas.
La postura del Govern
El Govern defiende un modelo regulado y equilibrado, centrado en seguridad jurídica y reglas claras: “Regular no es prohibir, es ordenar y proteger el interés general”, concluye Del Valle, recordando que en un territorio insular limitado, la regulación es la única vía para mantener la movilidad sostenible y reducir la tensión entre sectores.





















