Condenan a Uber por dumping social en Brasil

Por primera vez, una empresa de transporte de pasajeros deber√° pagar una indemnizaci√≥n por los da√Īos sociales causados ‚Äč‚Äčen Brasil. La semana pasada, un fallo del Tribunal Regional de Trabajo de la IV Regi√≥n, en Porto Alegre (Brasil), conden√≥ a la multinacional estadounidense Uber a pagar 1 mill√≥n de reales (160.000 euros) por el llamado ‚Äúdumping social‚ÄĚ, en una demanda interpuesta por un conductor que solicit√≥ el reconocimiento de su relaci√≥n laboral.

El juez Marcelo Ferlin D’Ambroso, tambi√©n entendi√≥ que los trabajadores est√°n subordinados a las decisiones de la empresa por necesidad, y que la empresa tiene un poder de control y fiscalizaci√≥n sobre ellos. El hecho de que el conductor utilice su propio veh√≠culo y asuma los costes de mantenimiento y combustible, por ejemplo, no significar√≠a independencia de la empresa, precisamente porque tales condiciones las impone Uber.

La subordinaci√≥n era el √ļnico requisito de la relaci√≥n laboral que no hab√≠a sido reconocido en primera instancia.

‚ÄúLa forma en que se prestan los servicios no desnaturaliza la esencia de la relaci√≥n laboral, basada en la explotaci√≥n del trabajo por cuenta ajena. (‚Ķ) No hay nada nuevo en esto, salvo el nuevo m√©todo fraudulento de la ingenier√≠a inform√°tica para enmascarar la relaci√≥n laboral‚ÄĚ, indic√≥ el magistrado en el fallo.

¬ŅQu√© es el dumping social?

D’Ambroso interpret√≥ que Uber causa da√Īo no solo al conductor, como individuo, sino a la sociedad en su conjunto.

El t√©rmino, en su definici√≥n, consiste en ¬ęla pr√°ctica reiterada por parte de la empresa del incumplimiento de los derechos laborales y de la dignidad humana del trabajador, con el objetivo de obtener una reducci√≥n significativa de los costes de producci√≥n, dando lugar a una competencia desleal¬Ľ.

El montante de la indemnizaci√≥n, por tanto, no debe pagarse al conductor que interpuso la demanda, sino a una entidad p√ļblica o filantr√≥pica a definir por el Ministerio P√ļblico del Trabajo.

El abogado Jos√© Eduardo Resende Chaves J√ļnior, juez retirado del Juzgado Regional de Trabajo de la 3¬™ Regi√≥n, explica el concepto que fundament√≥ esa condena.

‚ÄúEl dumping social, en el Juzgado del Trabajo, es un da√Īo social, difuso y colectivo, resultado de reiteradas lesiones a los derechos laborales. Se viola la estructura de derechos sociales y las reglas del mercado, con la obtenci√≥n de una ventaja indebida sobre la competencia‚ÄĚ.

Chaves considera actos ilícitos los algoritmos utilizados por Uber

‚ÄúJur√≠dicamente se considera un abuso de un derecho y, como tal, constituye un acto il√≠cito. En cuanto a las demandas, esta es la primera vez, pero son numerosas las decisiones del Juzgado de Trabajo que condenan a las empresas por la pr√°ctica del dumping social‚ÄĚ.

No es de hoy

La tesis del dumping social est√° respaldada por el ex conductor Wagner Oliveira en el libro Minha Batalha Contra a Uber, publicado en marzo de este a√Īo.

El primer brasile√Īo en demandar a la empresa estadounidense en Brasil, lanz√≥ un canal de YouTube en el que analiza las demandas contra la empresa y denuncia los da√Īos causados ‚Äč‚Äča la sociedad.

‚ÄúEsta decisi√≥n de TRT4 fue importante e impidi√≥ que Uber cometiera otro fraude contra los tribunales‚ÄĚ, dice Oliveira, quien grab√≥ un video espec√≠ficamente sobre la decisi√≥n de la semana pasada.

El ex conductor se refiere a la estrategia de ‚Äúmanipulaci√≥n de la jurisprudencia‚ÄĚ, adoptada por la empresa, seg√ļn los expertos.

‚ÄúUber averigua si va a ganar o perder antes del juicio y propone un acuerdo, con el conductor, en v√≠speras del fallo‚ÄĚ, explica el autor del libro. As√≠, no se crear√≠a jurisprudencia en contra de la empresa, sino solo a favor.

En este proceso espec√≠fico, Uber propuso un convenio por 12.000 reales. A juicio del relator del caso, ¬ęel citado convenio extrajudicial suscrito entre las partes no revela la intenci√≥n de concesiones mutuas y, claramente, representa una clara p√©rdida para el trabajador¬Ľ.

Wagner Oliveira eval√ļa que el sistema de justicia brasile√Īo podr√≠a moverse m√°s r√°pido para garantizar los derechos de los conductores.

‚ÄúLa cosa est√° avanzando, pero podr√≠a avanzar m√°s r√°pido. Porque la gente est√° en la calle sufriendo horrores, y eso ya podr√≠amos haberlo solucionado. En California empezaron en 2009, y hasta 2019 no se aprob√≥ la relaci√≥n laboral‚ÄĚ.

‚ÄúDesde que Uber lleg√≥ a Brasil en 2014, tenemos 2024 como referencia para consagrar esta emisi√≥n de bonos. Ojal√° podamos revisarlo antes, para acabar con esta aberraci√≥n que vemos hoy, en el tema laboral‚ÄĚ.

El juez retirado Jos√© Eduardo Resende Chaves J√ļnior recuerda que en otros pa√≠ses se han estado tomando decisiones similares contra Uber.

‚ÄúEn Francia, ahora a principios de septiembre, los tribunales han ordenado a Uber pagar 180.000 euros a 910 taxistas. Seg√ļn la decisi√≥n, Uber viol√≥ las reglas de competencia del mercado, causando da√Īo moral a su reputaci√≥n. Es una decisi√≥n similar, aunque los destinatarios son los taxistas‚ÄĚ, analiza.

‚ÄúEl da√Īo moral colectivo no est√° dirigido a personas espec√≠ficas. En el caso de Brasil, no beneficiar√° directamente a los conductores, sino al sistema de protecci√≥n o asistencia social en su conjunto‚ÄĚ.

La pataleta de Uber

Cuestionado por la prensa poco despu√©s de la decisi√≥n de TRT4, Uber dijo que ‚Äúel 8¬ļ Panel viol√≥ la norma legal de informar a las partes sobre el resultado de una demanda‚ÄĚ. Es decir, los medios de comunicaci√≥n habr√≠an informado antes que la empresa.

‚ÄúEn cuanto tenga conocimiento, la empresa apelar√° la decisi√≥n, lo que representa un entendimiento aislado y contrario a otros casos ya juzgados por el propio Tribunal Regional y por el TST (Tribunal Superior de Trabajo)‚ÄĚ, agreg√≥ Uber.

La compa√Ī√≠a tambi√©n cuestiona las razones por las que TRT4 neg√≥ el acuerdo con el conductor.

‚ÄúAl rechazar el acuerdo suscrito entre las partes, el 8¬ļ Panel anula la voluntad expresa de sus jurisdicciones y desconoce por completo la directiva del Tribunal Laboral de preferencia para la soluci√≥n consensuada de conflictos, dice Uber, que no reconoce una relaci√≥n laboral con los conductores.

‚ÄúEl TST ya ha reconocido, en cuatro juicios, que no existe una relaci√≥n laboral entre Uber y sus socios. En la m√°s reciente, el 5¬ļ Panel descart√≥ la hip√≥tesis de subordinaci√≥n en la relaci√≥n del conductor con la empresa, ya que puede ‘encender y apagar la aplicaci√≥n cuando quiera’ y ‘estar disponible, al mismo tiempo, para tantas aplicaciones si quer√≠as viajar’‚ÄĚ, recuerda la empresa.

‚ÄúUn entendimiento similar ya se adopt√≥ en otras dos sentencias TST en 2020, en febrero y septiembre, y tambi√©n por el Tribunal Superior de Justicia en sentencias desde 2019 – la m√°s reciente se public√≥ hace unas semanas‚ÄĚ, concluye.

Condenan a Uber por dumping social en Brasil