El taxi de Almería tiene las tarifas congeladas desde hace dos años

Los taxistas de Almería reclaman una subida de tarifas, que se mantienen en 3,90 euros de mínimo desde hace dos años sin ver aplicado en ellas el incremento correspondiente al IPC. La asfixia por la subida histórica de los carburantes hace que tengan “unas pérdidas exageradas”.

La Junta Directiva de Taxi Almería han enviado al Consistorio numerosos escritos desde 2019 sin obtener respuesta, por lo que denuncian su silencio sepulcral. Además, exigen solucionar algunos problemas que atosigan al gremio como la falta de entoldado de las paradas en plena abrasante ola de calor y la avalancha masiva de taxis piratas.

“Estamos ya cansados de que se haga oídos sordos a nuestras reivindicaciones”, ha expresado Emilio Hernández en una entrevista en eldiario.es, quien traslada el malestar general entre sus compañeros desde una de las paradas de la Avenida Cabo de Gata. El alto coste que conlleva llenar el depósito de combustible hace que los conductores no consideran que la tarifa se adapte a las condiciones actuales.

“Estas subidas han encarecido mucho la vida y como nuestras tarifas están estancadas pues estamos con unas pérdidas exageras”, explica el mismo taxista a elDiario.es Andalucía. Insisten en que no cualquier cambio vale: “Que no suba cinco céntimos y se queden tan tranquilos. Queremos una subida acorde a la vida ahora. Teniendo en cuenta la inflación y el IPC”.

De este modo, desde la asociación de taxis de Almería destacan el hecho de que no supondrá un cambio perceptible para el cliente, pero sí un desahogo para los conductores: “Se pide un aumento de solo unos céntimos. Parece que la subida es que suban el doble las tarifas y no es así. En cuanto a kilometraje supondría un céntimo el kilómetro. En cuanto a tarifa mínima se pidió una subida de 3’90€ a 4’04€. Esa es la primera modificación que se pidió”, declara el presidente de Taxi Almería, Juan Antonio Egea Moreno.

“El Ayuntamiento nos engañaba todo el tiempo”

La tarifa mínima es 3,90 euros, un precio alejado al que mantienen otras capitales andaluzas y, sobre todo, entienden, de la realidad actual en la que el precio del gas, gasoil y gasolina está haciendo mella en los bolsillos de los conductores.

La de los taxis de Córdoba es la más cara con 4,12 euros la carrera mínima, seguida de Granada con 4,04 euros y Cádiz con 3,89 euros. Almería sólo está por encima de Málaga y Sevilla que ambas la tienen a 3,85 euros y Huelva, siendo la más barata de todas las capitales andaluzas con 3,50 euros.

El presidente de Taxi Almería, afirma que “todo lo que está diciendo la concejala es falso”. Él aclara que se trata de “un error gravísimo lo que afirma la concejala”. “Nosotros sabemos que no se puede vincular la subida de las tarifas con el IPC, lo sabemos”. “Si García Lorca quiere intentar echar la culpa a los taxistas de que no lo hemos hecho correctamente y está mintiendo”, aclara con rotundidad.



Más piratas que taxistas

El gremio exige más contundencia contra los taxistas ilegales. Los taxi pirata son una de las cuestiones que más problemas les está ocasionando al sector en Almería capital, por lo que piden al Ayuntamiento una lucha efectiva contra este fenómeno de competencia ilegal. Más vigilancia e intervenciones, tanto en la estación intermodal, como en el Puerto, otro punto de conflicto junto al aeropuerto.

En octubre de 2021, el Ayuntamiento de Almería ejecutó una campaña de acoso contra los taxistas piratas de la estación Intermodal. El caso es que durante algunas semanas consiguieron atajar el problema en su mayoría, hasta que la Policía Local abandonó la zona. Desde entonces, y a sabiendas de que no se les va a mover, las bandas que operan en la Intermodal se han ido armando hasta el punto de que en varias franjas horarias son más los piratas que se encuentran en la Intermodal que los propios taxistas, que ya han amenazado con no parar allí.

Al principio, solo una banda formada por personas de origen extranjero se encargaba de robar clientes a los taxistas legales. Estaban organizados, y aunque de vez en cuando surgía alguna riña sobre cuál de los conductores era el encargado de transportar a los clientes, los problemas entre ellos eran menores. Pero ahora las bandas han crecido y se disipan por varios puntos de Almería como en la estación Intermodal, en el Puerto, en la oficina de extranjería o en el consulado marroquí.