300 taxis de Zaragoza ya tienen instaladas cámaras de videovigilancia



Dos pegatinas en las puertas traseras del vehículo y una tercera en el interior en las que se lee ‘Taxi videovigilado’ y con información básica sobre protección de datos. Tres elementos bien visibles que dejan claro al cliente que viaja en un taxi con cámara de videovigilancia incorporada y que las imágenes (no el sonido) de lo que en su interior ocurra van a ser grabadas.

Cada vez son más los profesionales del sector del taxi en Zaragoza que llevan este elemento de seguridad. Hay instaladas 300 cámaras de videovigilancia, lo que supone en 17% de la flota ya la tiene instalada, según informa, vicepresidente de la Asociación Provincial de Auto Taxi de Zaragoza y encargado de tramitar en dicho sindicato las solicitudes en el Ayuntamiento.

Las primeras cámaras de videovigilancia empezaron a instalarse en la capital aragonesa a raíz de un incidente ocurrido en las fiestas del Pilar de 2018.

Uno de los pioneros fue un taxista de Zaragoza. «Me puse la cámara de videovigilancia en octubre de 2018. Fue para protegerme ante posibles denuncias falsas y también como método de disuasión», explica. Para él el dinero gastado es una «inversión» que le puede salvar «de muchos dolores de cabeza». «Ante denuncias falsas hasta que se pruebe que eres inocente, según el tipo de denuncia que sea, esa noche duermes en comisaría. Una cámara refleja lo que pasa, tal cual», dice.

Seguridad para el cliente

El interés creciente de los taxistas por las cámaras responde a su seguridad física, pero también a que supone una medida «preventiva y disuasoria». «Tampoco molesta y puede venir bien para lo que sea. Para una defensa legal en caso de cualquier incidente: una agresión física, una simple discusión o si le presentan una denuncia falsa».

Asimismo, sirven para el cliente. Recientemente, la cámara de un taxi ha permitido a una joven de Zaragoza acusar a un amigo de presuntos abusos. «Es un servicio de seguridad tanto para el taxista como para el propio cliente», subraya, por su parte, el vicepresidente de los Taxistas.

‘Botón de alarma’

Por otro lado, el pasado día de Reyes dos taxistas de Pamplona resultaron heridos -uno de ellos por arma blanca- tras ser agredidos por usuarios mientras trabajaban. Aunque Zaragoza es una ciudad «bastante segura», tal y como destaca, todos los vehículos están conectados por GPS y GPRS.

Llevan ocultos un ‘botón de alarma’ o ‘de pánico’ que cuando se pulsa, en caso de sufrir algún incidente, automáticamente salta la alarma en la central de la Cooperativa.

«Nos centramos en ese vehículo y se abre la emisora solo para él. Sabemos dónde está en tiempo real, hacia dónde va, a qué velocidad… Absolutamente todo», asegura. «Si no es una falsa alarma (algo que se comprueba en segundos) mandamos los coches más cercanos y a la Policía Nacional. Hay unos protocolos que funcionan bien y te paralizan todo», añade el presidente de la Cooperativa de Taxi. Además, algunos profesionales llevan en el módulo exterior un indicador luminoso donde aparece la palabra SOS si fuera necesario.

Cámaras a partir de 230 euros

La empresa Sonivac es especialista en la instalación de cámaras de videovigilancia en los taxis. El coste e instalación asciende a unos 230 euros y el taxista es el responsable del fichero.

Es potente y está preparada para grabar hacia fuera en su día cuando sea legal. Ahora solo se graba hacia dentro y como seguridad del vehículo. La aplicación de la cámara exterior está inhabilitada. Además, cuando la cámara está apagada tiene grabación por detección de impacto o de movimiento. Por ley las imágenes (que van a la nube) se pueden conservar por un plazo no superior a 30 días y no se pueden ceder datos a terceros, salvo obligación legal.

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