La mafia del taxi de Sevilla extorsionaba a la encargada de un bar en el aeropuerto
SEVILLA. 19 Nov. (Noticias del Taxi) – Durante meses, la asociación Solidaridad del Taxi habría cobrado a la encargada de un bar del aeropuerto de Sevilla un “verdadero impuesto revolucionario”. El presidente de la entidad, Antonio Velarde, pidió a la hostelera 1.000 euros al mes por el uso de sillas y mesas que la asociación le cedió. Al negarse, sus dos vehículos aparecieron con todas las ruedas rajadas cerca de su domicilio.
El Juzgado de Instrucción número 4 de Sevilla mantiene investigados a más de treinta taxistas por delitos de amenazas, coacciones, daños y pertenencia a organización criminal. Todos pertenecen a Solidaridad del Taxi, que durante más de dos décadas monopolizó la parada de taxis del aeropuerto de San Pablo. Entre los investigados se encuentra toda la cúpula de la asociación, encabezada por Velarde y sus colaboradores más cercanos.
En enero, la Policía Nacional detuvo a 18 taxistas e imputó a otros ocho en la operación Aertase, que reveló sabotajes y coacciones para mantener el monopolio. Posteriormente, se detuvo a otros ocho miembros de la asociación, lo que permitió al Ayuntamiento implementar un turno rotatorio en el servicio de taxis y liberar la parada tras más de 20 años de control exclusivo.

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Presión y hostigamiento en el aeropuerto
Los miembros de Solidaridad del Taxi no solo presionaban a sus compañeros de otras asociaciones, sino también a trabajadores externos, como la encargada del bar en la zona conocida como el Palenque. Este local pertenece a AENA, que lo arrienda a particulares. La mujer firmó un contrato de diez años en 2023, pagando 1.150 euros al mes, más gastos de luz y agua, que elevaban el total a 2.700 euros mensuales.
Cuando Velarde exigió el pago de los 1.000 euros adicionales, la hostelera se negó, alegando que su acuerdo era únicamente con AENA. Tras expresar su disconformidad en un chat grupal de WhatsApp con taxistas del aeropuerto, comenzó a recibir críticas y boicots por parte de usuarios habituales, y poco después sus coches aparecieron dañados.
Un “impuesto” y consecuencias inmediatas
Según el informe policial, la negativa a pagar el dinero exigido generó hostilidad inmediata, afectando la clientela del bar. La Policía considera que la asociación, a través de Velarde, “cobra una cantidad abusiva en concepto de alquiler de efectos, tratándose en realidad de un verdadero impuesto revolucionario”. La mujer también relató que los actos de represalia continuaban cada vez que tomaba decisiones contrarias a la asociación, reflejando un patrón de coacción sistemática.
Monopolio y ganancias delictivas
La investigación reveló que la asociación monopolizaba la parada del aeropuerto, cobrando tarifas fijas de 24,98 euros de lunes a viernes y 27,84 euros noches, fines de semana y festivos, asegurando ingresos elevados sin competencia. La Policía constató que estas prácticas creaban alarma social, generaban miedo en otros taxistas y restringían su derecho a trabajar libremente.
Además, la asociación aplicaba cobros abusivos en ocasiones a clientes extranjeros, que rara vez reclamaban. Este control del aeropuerto les proporcionaba alta rentabilidad y seguridad de carreras, consolidando el monopolio durante décadas.
Escuchas y pruebas
Las escuchas telefónicas autorizadas por el juzgado permitieron a los investigadores conocer en detalle el funcionamiento de la organización. Los directivos hablaban abiertamente de mantener el control con frases como:
- “guardar el cortijo”
- “con el beneplácito que tenemos”
- “lo que nos hemos ganado”
El líder absoluto de la mafia del taxi es Antonio Velarde, acompañado por sus colaboradores Jorge N. R. y Abraham R. M. Velarde incluso recomendaba cobros abusivos a clientes y actos de intimidación hacia otros taxistas.
Estado actual del caso
La causa sigue abierta en el Juzgado de Instrucción número 4 de Sevilla, con Elite Taxi ejerciendo como acusación, afrontando en solitario los costos del proceso. La instrucción ha sido prorrogada hasta 24 de abril de 2026. Recientemente, uno de los miembros destacados fue detenido nuevamente por amenazar a un testigo y se le imputa simulación de delito. Velarde también está investigado por violar la medida de alejamiento, tras ser grabado recogiendo a una clienta en la terminal.
























