Más Madrid exige al ayuntamiento sus contactos con Uber por el escándalo del Mad Cool



Más Madrid ha reclamado al consistorio todas las comunicaciones entre Ayuntamiento y Uber sobre el plan de movilidad del festival Mad Cool ya que ven intereses cruzados a costa del sector del taxi.

Así lo ha expresado la portavoz del consistorio, Rita Maestre:

«El sector público del taxi es víctima del PP en la Comunidad y en el Ayuntamiento desde hace años, con gobiernos que han legislado contra los intereses de este sector y contra los intereses de todos los ciudadanos».

Maestre se ha reunido con las asociaciones del taxi para analizar es escándalo ocurrido en el Mad Cool. Desde la Federación Profesional del Taxi, Marcos Rodríguez, ha atacado la manera vergonzosa de actuar del Ayuntamiento al aislar al taxi, a los buses y lanzaderas hacia el Metro, con el perjuicio que ha ocasionado a los ciudadanos, que han tenido que pagar hasta 140 euros por un servicio de Uber, que en taxi les hubiese costado máximo 30 euros.

En la misma línea ha ido el presidente de la Asociación Elite Taxi, Javier Fernández:

«A la salida del festival los asistentes tuvieron que recorrer kilómetro y medio para llegar a la parada de taxis cuando lo más sencillo era ponerla en la puerta, pero parece que los 100.000 euros que pagó Uber por estar en el Mad Cool interesan más que el servicio público del taxi».

A las asociaciones del taxi no les sorprende que el Ayuntamiento facilite esa ubicación a Uber saltándose además la ordenanza de Movilidad, que exige que los primeros que allí presten servicio sean los servicios públicos.

La portavoz de Más Madrid en movilidad, Esther Gómez, ha recordado que la ordenanza «exige el fomento y promoción de la salida de estos eventos a través del transporte público y, sin embargo, se ha organizado un plan de movilidad al servicio de Uber, una entidad privada que ha cobrado hasta 130 euros a las personas que querían salir del Mad Cool».

Más Madrid ha pedido copia de todos los correos, informaciones y comunicaciones que Uber haya tenido con el Ayuntamiento para saber cómo se ha preparado ese plan de movilidad.

«Queremos saber por qué el Ayuntamiento no se reunió con las asociaciones de taxistas, como indica la ordenanza, para coordinar el plan de movilidad y darle el sitio preferente al servicio público, que es el único con sus tasas reguladas con precios asequibles».

Rita Maestre ha instado, por su parte, a que Borja Carabante sea «el delegado de la ciudadanía, no el delegado de una empresa privada».

«En Mad Cool lo que ha pasado es la continuación de una política que trata de reducir el transporte, especialmente el taxi, que ha sido víctima del Partido Popular en la Comunidad y en el Ayuntamiento desde hace años, con gobiernos que han legislado contra los intereses de ese sector y de todos los ciudadanos».

Maestre ha indicado que se ha violado el artículo 231 de la ordenanza de Movilidad, que habla de que en eventos de gran afluencia tiene que existir un plan de movilidad donde se priorice el transporte público, algo que en este evento no ha ocurrido.

«Lo sucedido es que se obliga a la ciudadanía a esperar largas colas y pagar precios desorbitados por un servicio que tendría que estar garantizado de forma pública».

En Más Madrid perciben intereses cruzados entre el PP y Uber, con las informaciones periodísticas sobre esta compañía como telón de fondo.

«Es una gran empresa con prácticas mafiosas, que tiene intereses y puertas giratorias con muchos gobiernos y muchas administraciones».

También ha resaltado que en Los Uber Files aparece el delegado de Medio Ambiente y Movilidad, Borja Carabante, antes viceconsejero de transportes, que forma parte de las personas contactadas por Uber para avisar de que iban a empezar sus prácticas en Madrid.