Sigue la competencia desleal al taxi en Almería con los piratas del transporte

La Intermodal se ha convertido en un caldo de cultivo de los piratas del transporte y como entre ellos no impera la ley, más bien todo lo contrario, puesto que se mueven en la ilegalidad, las consecuencias son palpables.

En las últimas semanas se han venido produciendo problemas entre ellos por la lucha para conseguir los clientes.

Esto, lógicamente, también cansa a los vecinos de la zona, que noche tras noche tienen que ver imágenes similares junto a sus puertas y una buena cantidad de aparcamientos ocupados para hacer uso de este trabajo ilegal.

Los sujetos, de origen magrebí, permanecen todo el día en distintos puntos de la ciudad, principalmente en la estación Intermodal, a la espera de la llegada de potenciales pasajeros que necesitan traslado.

Sus caras ya son familiares para los taxistas de toda la vida.

Esos que en la actualidad tienen que desinfectar su vehículo tras cada viaje y que pagan sus impuestos sin mirar a otro lado.

De hecho, ellos ya han denunciado la situación en varias ocasiones:

“En la esquina de la intermodal se esconden un atajo de sinvergüenzas  ladrones. Día tras día están robando al taxista y nadie está haciendo nada. Nos sentimos indefensos. Esto se hace en la estación de autobuses, en el Puerto, en la oficina de extranjería, en el consulado marroquí, en todos lados…”.

El taxista explica que todo el mundo está al corriente de lo que está sucediendo, pero no reciben ayuda de nadie y no paran de perder dinero:

“El alcalde está en Alcaldía todos los días, justo enfrente de sus narices, está al corriente del problema; la Policía Local también lo sabe, pero seguimos igual día tras día. El taxi parece que está para pagar impuestos, cuota de emisora y lo que haya que pagar, pero si te quejas de esto, encima eres malo”.

La banda puede estar integrada incluso por más de diez personas, gente a la que se la conoce perfectamente, al igual que sus prácticas:

“Ellos llevándose gente y nosotros aquí parados. Conocemos perfectamente quienes son. Echan un vistazo para ver si hay gente o no, la captan, se van detrás del hotel y cargan a la gente. A uno solo no se llevan, cargan el coche entero y cobran por cabeza”.

El problema no es solo para los taxistas de Almería y la cantidad económica que pierden diariamente, es también para los clientes.

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