Detenido un taxista investigado en el caso de la mafia del taxi de Sevilla por quebrantar una orden de alejamiento
La Policía Nacional ha detenido en Sevilla a uno de los taxistas investigados en el denominado caso de la mafia del taxi por presuntamente incumplir una orden judicial que le prohibía acercarse a menos de 50 metros de uno de los testigos de la causa.
La detención se produce después de que los investigadores determinaran que el sospechoso habría coincidido con el testigo mientras este practicaba deporte y, en lugar de mantenerse alejado, supuestamente lo siguió y lo increpó.
Los hechos dieron lugar a una investigación policial que terminó con su arresto como presunto autor de un delito de quebrantamiento de medida cautelar.
Una orden de alejamiento dictada tras unas presuntas amenazas
El origen de la medida cautelar se encuentra en un episodio ocurrido meses atrás. El mismo taxista ya había sido detenido anteriormente después de que, presuntamente, amenazara de muerte al testigo durante un encuentro en un taller mecánico de Sevilla.
Tras aquel incidente, un juzgado de la capital andaluza decretó su puesta en libertad y estableció una orden de alejamiento de 50 metros respecto a la persona que había denunciado los hechos.
Según consta en las actuaciones judiciales, el investigado habría pronunciado expresiones amenazantes durante el enfrentamiento, provocando que el denunciante temiera por su integridad física. La víctima ya habría denunciado anteriormente otros episodios de amenazas atribuidos al mismo taxista.
El testigo está relacionado con la investigación sobre el taxi en el aeropuerto
La relevancia del caso radica en que la persona presuntamente amenazada figura como testigo en la investigación sobre los conflictos y presuntas prácticas irregulares en el sector del taxi del aeropuerto de Sevilla.
Precisamente por esta circunstancia, al investigado se le atribuyó también inicialmente un posible delito contra la Administración de Justicia, al considerar los investigadores que las amenazas podrían haber tenido como finalidad intimidar al testigo e influir en su participación en el procedimiento judicial.
En aquella investigación también se incluyó un supuesto delito de simulación de delito, relacionado con una denuncia presentada previamente por el propio taxista contra su compañero y que posteriormente habría resultado no sustentada por los hechos investigados.
La operación Aertase y el conflicto en el aeropuerto de Sevilla
El detenido forma parte de la asociación Solidaridad del Taxi, organización que durante años tuvo una posición predominante en la gestión de la parada de taxis del aeropuerto de San Pablo.
La situación cambió radicalmente en enero de 2025, cuando la Policía Nacional detuvo a más de una treintena de taxistas en varias fases de una operación bautizada como Aertase, dentro de una investigación judicial sobre la actividad de determinados integrantes del colectivo.
La causa está dirigida por el Juzgado de Instrucción número 4 de Sevilla. Tras las detenciones, los investigados quedaron en libertad, aunque se establecieron diferentes medidas cautelares, entre ellas la prohibición de acceder al aeropuerto.
El Ayuntamiento implantó un sistema rotatorio en el aeropuerto
La operación policial y las medidas judiciales posteriores tuvieron también consecuencias en el funcionamiento del servicio de taxi en la terminal sevillana.
La ausencia de una parte de los taxistas investigados llevó al Ayuntamiento de Sevilla a implantar un sistema de turno rotatorio en el aeropuerto, una reivindicación que distintos sectores del taxi habían planteado durante años.
La medida pretendía garantizar una mayor igualdad en el acceso a los servicios de la terminal y evitar que la actividad quedara concentrada en un determinado grupo de profesionales.
Los investigados recuperaron el acceso al aeropuerto
El pasado mes de mayo, el juez acordó levantar la prohibición de acceso a las instalaciones aeroportuarias que pesaba sobre 26 de los taxistas investigados, entre ellos el dirigente de Solidaridad del Taxi, Antonio Velarde.
La decisión se produjo después de que el magistrado considerara que la investigación se encontraba prácticamente finalizada y valorara además la ausencia de nuevos incidentes relevantes en la terminal durante el periodo transcurrido desde la operación Aertase.
Con el levantamiento de la medida cautelar, los investigados pudieron volver a trabajar en el aeropuerto tanto para dejar pasajeros como para recoger servicios desde la propia terminal.
La tensión entre las asociaciones del taxi continúa
La decisión judicial fue recurrida por los denunciantes, entre los que se encuentran profesionales vinculados a Élite Taxi, que defendieron que el conflicto en torno a la actividad de determinados grupos en el aeropuerto no estaba completamente resuelto.
La nueva detención por el presunto quebrantamiento de una orden de alejamiento vuelve a poner el foco sobre la elevada tensión existente dentro del sector del taxi sevillano.
El caso deberá seguir su recorrido judicial y serán los tribunales los que determinen finalmente las responsabilidades que correspondan. Mientras tanto, el enfrentamiento entre distintos grupos del taxi del aeropuerto de Sevilla continúa siendo objeto de investigación.




















