El Apartheid del siglo XXI se llama Glovo

Unos 100 repartidores de Glovo se han concentrado este domingo por la tarde frente a las oficinas de la empresa en Barcelona para protestar por la muerte de un compañero, que sufrió un accidente laboral con su bicicleta, el sábado por la noche.

Los trabajadores, convocados por Riders por Derechos, han prendido fuego a mochilas de Glovo en la calle Pallars y han amontonado sus bicicletas impidiendo el tráfico en la calle.

También han lanzado huevos a la fachada además de poner flores y velas frente a esta sede de Glovo en la ciudad, en una concentración en la que había presencia de los Mossos d’Esquadra, dos dotaciones de la Brimo y otra de Bomberos de Barcelona.

Sabíamos que esto pasaría antes o después porque este modelo de negocio te obliga a trabajar muchas horas. El Apartheid del siglo XXI se llama Glovo.

Los inmigrantes todavía cobran menos que los nacionales, porque como no tienen papeles no facturan directamente a la empresa sino que lo hacen a través de intermediarios que se llevan una comisión.

En la protesta también han estado miembros del colectivo Mensakas; el portavoz de Élite Taxi, Tito Álvarez; miembros del sindicato IAC, y trabajadores de otras empresas de reparto como Deliveroo, Uber Eats, Just Eat y Stuart.

La precariedad

Los concentrados protestan por «la precariedad» de su trabajo, en el que ven su salud mermada, ha explicado el extrabajador de Glovo Javier Morata, que ha relatado que estuvo año y medio trabajando en esta empresa pero que tuvo que dejarlo.

Para ellos eres un número. Este chico que ha muerto hoy ¡qué más les da! si mañana harán una formación y entrarán 20 más como este chico», ha dicho el extrabajador, que ha criticado que no se preocupan por ellos y se desvinculan de su responsabilidad, contratando un seguro mínimo, según él.

El Apartheid del siglo XXI se llama Glovo