Gett quiere entrar en España en 2022 para competir con Uber, Cabify, Bolt y Free Now



Hasta hace apenas unos meses, dos empresas del sector de los Vehículos de Transporte con Conductor (VTC) hacía la competencia desleal al taxi, Uber y Cabify, además de Free Now, que está asociada con Uber.

Entre ambas se repartían las ciudades más importantes del país incumpliendo la legalidad con la contratación de los viajes en la mayoría de las ocasiones. Este año 2021 la estonia Bolt decidió que, quería un trozo del pastel y después de que una asociación de taxistas de Madrid le hiciese la cama con la publicidad en su emisora de radio, desembarco en la capital.

En los próximos meses se sumará previsiblemente un cuarto a la escabechina del sector del taxi, la británica Gett.

La empresa Gett a prometido a los inversores en el marco de su salida a bolsa que atacará el mercado español durante la primera parte de 2022. Valora el mercado potencial en más de 700 millones de euros.

Gett nació en Israel en el año 2009. Durante su primera etapa se centró en el sector del taxi y de coches con chófer privado tanto de Rusia, como de Reino Unido, además de la propia Israel. Ha sido una compañía que ha mantenido una trayectoria similar a Cabify, siendo uno de los operadores pequeños del sector más allá de los gigantes Uber, Didi o Lyft. Desde su nacimiento ha levantado más de 820 millones de euros en más de una decena de rondas de financiación en las que no sólo han participado fondos de inversión sino también grupos como Volkswagen.



Para dar una ventana de liquidez a futuro a esos accionistas, está trabajando en su salida a bolsa. Y entre las promesas están la entrada en España, Francia e Italia.

Gett es igual que Uber, Cabify, Bolt o Free Now, ofrece transporte a través de VTC y taxi.

La compañía espera alcanzar unos ingresos en el año 2022 de 335 millones de dólares a nivel global, según la presentación que ha hecho pública a los inversores de su fusión con una SPAC estadounidense, aunque como les sucede a la mayoría de estos actores, no es rentable, a pesar de tributar en paraísos fiscales.

Pero los buitres establecidos en nuestro país no le dejarán el campo libre. Uber es accionista minoritario (después del rescate de principios de este año) de Moove Cars, que cuenta con unas 4.000 autorizaciones de VTC. Cabify es dueño de Vector, con más de 2.000 autorizaciones, y además tiene un acuerdo de exclusividad -recientemente ratificado por el TSJ de Madrid- con Auro New Transport, que cuenta con una cifra similar de vehículos.

Ante este escenario, Bolt se ha concentrado en suscribir acuerdos con flotas más pequeñas, a los que ofrece un recorte de comisiones respecto a las de sus rivales y así ganar suministro de vehículos. La llegada de un cuarto jugador tensaría aún más la batalla.

Gett quiere entrar en España en 2022