Fraude y acoso en el aeropuerto: el millonario negocio de los taxis pirata en Santiago
SANTIAGO DE CHILE. 23 Jun. (Noticias del Taxi) – Nada mas cruzar las puertas de llegadas internacionales, los pasajeros en el Aeropuerto de Santiago se enfrentan a una escena repetitiva y hostil: voces insistentes que gritan «¡taxi!» y actitudes cercanas al acoso. Lo que debería ser la primera impresión acogedora del país, se convierte en una trampa para cientos de viajeros cada día.
Falsas apariencias para engañar
Quienes captan pasajeros se disfrazan de taxistas, usando uniformes y credenciales casi idénticos a los verdaderos. Muchos turistas, confiando en esta apariencia, han terminado pagando cifras desorbitadas.
El ministro de Transportes, Juan Carlos Muñoz, calificó la situación como «una vergüenza nacional», que daña la imagen de Chile como un país hospitalario.
El riesgo va más allá del sobreprecio
Para Manuel Valencia, subgerente de Comunicaciones del aeropuerto, el problema no solo es económico, sino también de seguridad para los visitantes. El sistema ha fallado en eliminar esta práctica, que se mantiene desde hace años pese a ser ampliamente conocida por quienes operan en el lugar.
El miedo a denunciar impide avanzar
Los trabajadores formales del transporte dicen saber quiénes son los “hacheros”, nombre con que se conoce a los que reclutan pasajeros para servicios ilegales. Sin embargo, temen represalias y por eso no los denuncian.
Las autoridades solo pueden multar a estos captadores si los sorprenden en el acto, lo que rara vez ocurre. Los conductores clandestinos, cuando son detectados, reciben infracciones o se les retira el vehículo, pero eso no parece suficiente para disuadirlos.
Además, trabajadores denuncian que los juzgados locales imponen sanciones mínimas, lo que hace que la actividad ilegal persista sin consecuencias reales. «De diez multas, con suerte pagan una», cuenta un taxista. “Y luego, vuelven como si nada”.
Las cifras del transporte ilegal
Según el Ministerio de Transportes, más de 320 vehículos no autorizados han sido detectados operando en lo que va del año. En total, se han emitido 1.966 citaciones por servicios irregulares solo en el aeropuerto de Santiago.
Soluciones urgentes en camino
Para combatir este fenómeno, el aeropuerto ha impulsado el pago anticipado de traslados en módulos oficiales con tarifas fijas, evitando así que los viajeros sean engañados.
Además, el Ministerio de Transportes presentó un proyecto de ley que endurece las sanciones: se contemplan multas de hasta $6 millones (5.500 euros), no solo para los conductores ilegales, sino también para quienes reclutan pasajeros e incluso para los usuarios que, sabiendo que el servicio es ilegal, lo contraten de todos modos.
La imagen del país en juego
«Necesitamos regulación urgente«, remarca Valencia. Mientras tanto, el desafío sigue abierto: erradicar una práctica enquistada que no solo vulnera derechos, sino que deteriora gravemente la reputación de Chile ante el mundo.





















