La NHTSA investiga los taxis sin volante de Tesla un día después de su lanzamiento
AUSTIN, TEXAS. 06 septiembre 2026. (Noticias del Taxi) – Los nuevos taxis autónomos de Tesla ya están bajo el escrutinio de los reguladores estadounidenses. La Administración Nacional de Seguridad del Tráfico en las Carreteras (NHTSA) ha abierto una investigación para determinar si los denominados Cybercabs cumplen con las normas federales de seguridad, apenas un día después de que la compañía comenzara a ofrecer viajes con estos vehículos en Austin, Texas.
La investigación pone el foco en las características de unos automóviles que rompen con buena parte de los elementos habituales de un coche convencional. Los Cybercabs son vehículos de dos plazas que no disponen de volante, pedales de freno ni espejos retrovisores, componentes que normalmente están sujetos a requisitos específicos dentro de la normativa federal.
Investigación sobre la certificación de los Cybercabs
La NHTSA quiere determinar si Tesla cumplió correctamente las exigencias regulatorias antes de poner los nuevos vehículos en circulación. La agencia ha anunciado que llevará a cabo una auditoría destinada a examinar tanto el procedimiento como los datos técnicos empleados por Tesla para certificar los Cybercabs.
Antes de iniciar el servicio, la compañía había asegurado que había recurrido a un proceso de autocertificación para acreditar que sus vehículos cumplían la normativa. Sin embargo, la actuación de la agencia refleja que existen dudas sobre si esa certificación garantiza realmente el cumplimiento de todos los estándares exigidos.

Tras Uber, los robotaxis llevan al límite la crisis del transporte
Musk lanza el servicio de robotaxis en Austin
La investigación se conoce apenas un día después de que Elon Musk presentara oficialmente el servicio Cybercab en Austin. El jueves, la compañía puso en circulación decenas de estos vehículos autónomos por las calles de la ciudad y organizó un acto de lanzamiento para invitados.
El despliegue en Austin supone el primer paso de lo que Musk ha presentado como un proyecto de expansión nacional de una red de taxis económicos y completamente autónomos. El empresario sostiene que este sistema puede cambiar de manera sustancial la forma en que los ciudadanos se desplazan.
Una de las particularidades de los Cybercabs es que los pasajeros no disponen de controles manuales para asumir el mando del vehículo en caso de emergencia. Musk pretende incorporar estos automóviles a la red de robotaxis que Tesla ya opera, hasta ahora formada por modelos convencionales de la marca.
Tesla ya opera robotaxis en varias ciudades
El servicio de vehículos autónomos de Tesla lleva más de un año funcionando en Austin con automóviles convencionales de la compañía. La red también ha comenzado a extenderse a otras cinco ciudades de Texas y Florida.
La llegada de los Cybercabs supone, por tanto, un nuevo paso dentro de la estrategia de Tesla para eliminar progresivamente la necesidad de un conductor humano en sus servicios de transporte.
Sin embargo, el proyecto afronta ahora un nuevo examen por parte de las autoridades federales, centrado específicamente en las características y la certificación de estos vehículos sin controles convencionales.
Las acciones de Tesla caen tras conocerse la investigación
La noticia tuvo un impacto inmediato en los mercados. Las acciones de Tesla llegaron a caer más de un 5%, hasta situarse en 357,38 dólares, durante las primeras operaciones del viernes.
La caída supuso además que la compañía perdiera buena parte de las ganancias que había conseguido durante la jornada anterior, cuando los inversores habían reaccionado al lanzamiento del servicio de Cybercabs.
Varias investigaciones analizan la conducción autónoma de Tesla
La nueva investigación se suma a otros procedimientos federales relacionados con la seguridad del software de conducción autónoma de Tesla.
Una de las investigaciones analiza el papel de los sistemas de conducción de la compañía en diferentes accidentes registrados en situaciones de niebla, deslumbramiento solar y otras condiciones de visibilidad reducida. Entre los incidentes examinados se encuentra uno en el que falleció un peatón.
Otro procedimiento estudia decenas de casos en los que vehículos Tesla equipados con software de conducción semiautónoma se saltaron semáforos en rojo o circularon en dirección contraria. Algunos de estos episodios terminaron provocando colisiones con otros vehículos y lesiones.
A estas actuaciones se suma una tercera investigación, centrada en determinar por qué Tesla aparentemente incumplió las obligaciones de notificación de determinados accidentes, al no comunicar los siniestros a los organismos reguladores con la rapidez requerida.
El nuevo expediente sobre los Cybercabs añade así otro frente regulatorio a la estrategia de Tesla para extender la conducción autónoma, precisamente en el momento en que la compañía comienza a desplegar vehículos diseñados desde el principio para funcionar sin volante ni controles convencionales.




















