Los taxistas se exponen a perder la licencia por colaborar con Uber
ANDORRA LA VELLA. 26 Abril. (Noticias del Taxi) – El Gobierno de Andorra ha aprobado el nuevo reglamento que regula el servicio de taxi y los vehículos de transporte con conductor (VTC), una normativa que busca ordenar, modernizar y unificar el sector, pero que también endurece las condiciones para los profesionales.
Una de las claves del nuevo marco legal es que no se permite compatibilizar el servicio de taxi con plataformas VTC como Uber. El Ejecutivo deja claro que un mismo vehículo no puede operar en dos sistemas distintos ni trabajar fuera del modelo establecido.
Además, se obliga a todos los taxistas a formar parte de una central única de reservas, que actualmente agrupa a la gran mayoría del sector.
Sanciones que pueden acabar en la pérdida de la licencia
El reglamento contempla medidas contra quienes incumplan las normas. En este sentido, se advierte que actuar al margen de la central o colaborar con otras plataformas puede acarrear sanciones, que irían desde avisos hasta la retirada definitiva de la licencia en casos reiterados o graves.
También se prohíbe expresamente que los taxis hagan publicidad de otros servicios de transporte, reforzando así la separación entre modelos.
Más control y organización del sector
La nueva normativa busca reforzar el papel del taxi tradicional, introduciendo cambios como la posibilidad de asociar dos vehículos a una misma licencia y mejorar la organización del servicio mediante una estructura más coordinada.
En paralelo, los VTC deberán operar únicamente mediante reserva previa y no podrán captar clientes en la calle, además de estar obligados a regresar a su base tras cada servicio si no tienen otro contratado.
Un conflicto abierto dentro del sector
La aprobación del reglamento llega en medio de tensiones internas. De hecho, la asociación mayoritaria del taxi ha rechazado el recurso de varios conductores expulsados por colaborar con Uber, en un conflicto que podría acabar en los tribunales.
Los afectados consideran que las sanciones son desproporcionadas, mientras que el sector tradicional defiende que esta práctica es incompatible con la normativa y con los acuerdos internos.
Un modelo que busca blindar el taxi
Con esta regulación, Andorra apuesta por un modelo en el que el taxi se mantiene como servicio principal, limitando la influencia de las plataformas digitales y apostando por una estructura unificada, más controlada y adaptada al nuevo entorno.





















