Uber y la ACCO atacan a los taxistas legales en Barcelona
BARCELONA. 04 Dic. (Noticias del Taxi) – La multinacional Uber ha presentado una denuncia contra Élite Taxi y su fundador, Alberto Álvarez, alias Tito, ante la Autoritat Catalana de la Competència (ACCO), alegando que la convocatoria de un paro general el próximo 9 de diciembre constituye una infracción de la orden de cesación dictada por la ACCO el pasado 26 de julio de 2023, así como una supuesta violación de la ley de defensa de la competencia.
Desde San Francisco, Uber justifica la acción alegando que busca proteger a los más de 2.000 taxistas que colaboran con su plataforma en Barcelona, mientras ignora deliberadamente que su modelo de negocio ha sido sistemáticamente cuestionado por operar fuera de la legalidad en Catalunya. La multinacional también omite mencionar que la ACCO ha demostrado una actitud laxa, permitiendo que las sanciones impuestas a Élite Taxi, como la multa de 120.000 euros, fueran dilatadas durante meses, sin un control efectivo sobre Uber ni sobre la regulación de las VTC.

Los colegas de Uber, la ACCO impone una sanción de 123.000 euros a Élite Taxi
Tito presiona al Barça y denuncia la colaboración con Uber
Mientras Uber recurre a la autoridad, Tito Álvarez sigue presionando al FC Barcelona para que rompa su acuerdo con la compañía, recordando que los vehículos de Uber han incumplido reiteradamente la normativa, como lo demuestra la retirada de un coche decorado con los colores blaugranas en Terrassa por saltarse los tiempos de espera legales.
Álvarez advierte que si el club no responde antes del día 9, será la asamblea de taxistas la que decida qué acciones tomar. La convocatoria prevé que unos 3.000 taxis tomen la Gran Via y el Paseo de Gràcia, exigiendo que la Generalitat agilice la tramitación de la nueva ley del taxi y que se intensifiquen los controles sobre los VTC, una demanda largamente ignorada por la ACCO.

La ACCO ataca de nuevo ¡Viva los VTC!
Uber y la ACCO: protección del poderoso frente al regulado
El conflicto evidencia cómo Uber se ampara en la ACCO para perseguir a quienes defienden la legalidad, mientras el regulador parece más interesado en avalar los intereses de la multinacional que en garantizar la competencia justa. La actitud de la ACCO contrasta con la presión que Álvarez recibe de otros sectores, como el Gremi de Restauració, al que acusa de presionar a las administraciones según sus propios intereses, revelando un doble rasero en la defensa de la competencia y la movilidad.
La guerra del taxi en Barcelona continúa, con Uber y la ACCO alineados contra los profesionales que cumplen la normativa, mientras Élite Taxi y sus asociados buscan hacer valer sus derechos y proteger la legalidad del servicio público frente a la expansión descontrolada de las VTC.





















