Los taxistas belgas exigen una app pública para resolver el problema de Uber

La Federación General de Sindicatos de Bélgica (ABVV) dice que cuando el gobierno de Bruselas se reúna para discutir el tema, la conversación debe centrarse no en la medida en sí, sino en lo que la impulsó en primer lugar: el modelo de negocio de Uber.

“El sector del taxi necesita hacer uso de nuevas tecnologías y aplicaciones modernas, pero no a expensas de las condiciones laborales y los salarios de los conductores. Con el modelo económico de la empresa estadounidense, esto es exactamente lo que está sucediendo”, dijo Frank Moreels, presidente del sindicato.

También expresó su decepción por los políticos belgas que se manifestaron en apoyo del gigante corporativo estadounidense, como el diputado Sven Gatz y el secretario de Estado Pascal Smet, diciendo que en cambio deberían «apoyar el desarrollo de una aplicación de taxi en Bruselas para garantizar que se respeten las condiciones laborales y salariales y que los conductores tengan una situación laboral justa».

Los conductores de Uber no trabajan directamente para la empresa como empleados, sino que se clasifican como autónomos, una designación que afecta los impuestos, las horas de trabajo y los beneficios laborales, que los sindicatos dicen que está fuera de sintonía con las prácticas laborales europeas progresistas.

Uber, cuyos ingresos se estimaron en 14.000 millones de dólares en 2019, ha sido llevado a los tribunales varias veces en varios países por su trato a los conductores. Una demanda de 2019 en EE.UU. obligó a la compañía a pagar 649 millones en impuestos atrasados ​​del seguro de desempleo y discapacidad.

El presidente del sindicato belga Moreels citó una iniciativa de Limburgo como modelo. Llamado «Wave a Cab», se centra en las empresas y los taxistas y los combina con tecnologías y aplicaciones modernas.

El lunes, alrededor de un centenar de conductores de Uber se reunieron en la residencia oficial del ministro y presidente de Bruselas, Rudi Vervoort, para protestar por la prohibición de usar los teléfonos, según Fernando Redondo, presidente de la Asociación Belga de Conductores de Limusinas. (ABCL). Uber se auto designa como un servicio de limusina para eludir la normativa que le prohibiría operar en la capital belga.

Los taxistas belgas exigen una app pública para resolver el problema de Uber