Uber se arrastra en el AMB

Después de muchos meses de la entrada de Uber en el taxi barcelonés, la compañía vuelve a quedar en evidencia de nuevo, se repite el fiasco tras sus fracasos anteriores en el sector VTC, primero como aliados de la compañía ALSA (autocares) y posteriormente como aliados de Social Car (RACC).

Aquello es otro mundo, con una asociación Élite Taxi que presiona y aprieta el acelerador como ninguna otra en el panorama del taxi, Uber no encuentra el oxígeno necesario ni para respirar.

Hace cuatro días su director general Juan Galiardo, reconocía en los medios, disponer apenas de 100 taxis conectados a su servicio y la situación no tiene visos de cambiar, más bien parece todo lo contrario.

Por si fuera poco, Élite Taxi hizo un comunicado en el día de ayer, donde asegura que los taxistas que trabajen para Uber deberán llevar sus taxis identificados exteriormente, como así han ratificado el departamento de transportes de la Generalitat y el propio IMET como ente regulador de los taxis barceloneses, todo ello se confirma apenas unos días después, de que la asociación ejerciera presión sobre las administraciones, a través de sus servicios jurídicos.

Inmediatamente Uber ha añadido una nota en su página web, donde insta a sus conductores a pasar a recoger los distintivos correspondientes, no sin antes hacer una nueva demostración de su voluntad permanente por saltarte las leyes y ordenanzas vigentes.

La legalidad obliga a cualquier app que opere con taxis en el AMB, a que sus taxis esten identificados con distintivos «permanentes» de la compañía, pero Uber ya ha hecho su particular inciso y se refiere a distintivos «removibles», retando una vez más a las administraciones públicas catalanas.

Esta nueva situación ha cogido a contrapié a la compañía norte americana, temerosa de quedar en evidencia frente a la opinión pública y temerosa de que después de este nuevo movimiento de Élite Taxi, ni siquiera esos supuestos 100 taxistas que trabajan para ellos, se atrevan a identificarse frente a un colectivo como el del taxi barcelonés, muy beligerante e intolerante con aquellos compañeros a los que considera y llama traidores.

No parece que la presión sobre las plataformas vaya a detenerse aquí, y el próximo martes día 28, Élite Taxi ha vuelto a convocar al sector a una movilización contra las acciones de lobby de las plataformas frente a la comisión Europea, por la liberalización absoluta de las licencias de taxi.