Bill de Blasio cede ante la huelga de hambre de los taxistas de Nueva York



Después de semanas de acampar a las puertas del Ayuntamiento de Nueva York, los taxistas finalmente pueden volver a casa después de llegar a un acuerdo con los funcionarios para rescatar a miles de trabajadores de préstamos aplastantes que habían causado la miseria a sus familias.

La noticia lleg√≥ despu√©s de la jornada n√ļmero 15 de una huelga de hambre liderada por los taxistas.

La Comisi√≥n de Taxis y Limusinas (TLC) de la ciudad de Nueva York acord√≥ una garant√≠a respaldada por la ciudad para reducir los pagos mensuales de los propietarios de medallones de taxi o ¬ęconductores propietarios¬Ľ a un m√°ximo de 170.000 d√≥lares, mucho menos que la deuda promedio de medallones que es de alrededor de 600.000 en la actualidad, seg√ļn la Alianza de Trabajadores del Taxi de Nueva York (NYTWA).

El acuerdo se hizo con Marblegate, el mayor acreedor de las licencias de taxi, y más prestamistas esperan seguir su ejemplo. Pronto, lo máximo que un conductor puede esperar pagar en préstamos será un poco más de 1.100 dólares al mes.

Para el conductor Erhan Tuncel, de 61 a√Īos, quien tiene una deuda medall√≥n total de 690.000 con pagos mensuales de 3.800 d√≥lares, la noticia fue un gran alivio.

“El pago mensual más bajo es una gran oportunidad para todos y cada uno de nosotros. Significa que podemos trabajar un día completo y estar contentos con el dinero que llevamos a casa porque poseer y operar un medallón en la ciudad de Nueva York es un negocio costoso.

Adem√°s de los pagos medall√≥n, nos hacemos cargo de todos los gastos, como el seguro, el mantenimiento del veh√≠culo, las tarifas de TLC, las tarifas de inspecci√≥n, todo se suma. Estoy exultante y feliz por todos los propietarios que van a tener un gran descanso¬Ľ.

La crisis en el famoso sector del taxi amarillo de la ciudad comenzó con la placa de hojalata requerida para operar un taxi amarillo, también conocido como medallón de taxi. Las razones de la gran deuda contraída por los taxistas son la falta de regulación por parte de la ciudad de Nueva York, que permitió que el precio del medallón se inflara artificialmente (una vez hasta el punto de 1 millón de dólares), y los prestamistas depredadores que se enfocaron en la fuerza laboral de los taxis. que se compone de muchas personas de color en un sector visto desde hace mucho tiempo como un camino hacia la clase media para los inmigrantes.

Bill de Blasio cede ante la huelga de hambre de los taxistas de Nueva York

La ciudad fue c√≥mplice de comercializar el medall√≥n como ¬ęmejor que una acci√≥n¬Ľ y un camino hacia el sue√Īo americano, lo que llev√≥ a los taxistas a creer que un medall√≥n era una inversi√≥n digna de arriesgar todo lo que aprecian. La deuda sustancial finalmente llev√≥ a algunos conductores al suicidio.

El caso de los conductores había ganado el apoyo de funcionarios electos progresistas a nivel nacional, estatal y local, incluidos el senador Chuck Schumer, la congresista Alexandria Ocasio Cortez y la fiscal general de Nueva York, Letitia James.

En un comunicado, Schumer, quien negoció el trato con el alcalde Bill de Blasio, dijo:

‚ÄúLa crisis de la deuda del medall√≥n ha durado a√Īos y se ha cobrado vidas y medios de subsistencia. Felicito al alcalde de Blasio por su liderazgo, a la New York Taxi Workers Alliance por su firme defensa y a Marblegate por su esfuerzo de buena fe para forjar una soluci√≥n viable. Juntos, llevaremos esta situaci√≥n actual a una resoluci√≥n justa para los miles de taxistas que trabajan todos los d√≠as para servir a esta ciudad‚ÄĚ.

Uno de los defensores más vocales de NYTWA es Zohran Mamdani, un miembro de la asamblea estatal de Queens. Después de 15 días de huelga de hambre y consumir nada más que agua, Gatorade y eventualmente caldo de pollo, el activista político rompió su ayuno al escuchar la noticia con solo dos rodajas de aguacate y un dátil.

‚ÄúMe despert√© el lunes de esta semana y no estaba seguro de poder continuar. Hab√≠an pasado 12 d√≠as en ese momento y no estaba seguro de d√≥nde est√°bamos y cu√°nto tiempo iba a durar. Estaba tan cansado de tener hambre‚ÄĚ.

Mamdani dijo que ve√≠a la huelga de hambre como una t√°ctica de escalada muy necesaria que hizo p√ļblicas las consecuencias de la pol√≠tica.

‚ÄúAl hacer una huelga de hambre frente al Ayuntamiento, no hab√≠a forma de que pudieras ignorar lo que le est√°bamos haciendo a nuestros cuerpos al servicio de esta lucha. Es contagioso: el coraje, la fe. Entonces todo culmin√≥ en el d√≠a de hoy y no he sentido las emociones que sent√≠ hoy en mucho tiempo¬Ľ.

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