Aquel movimiento surgido en las calles de la ciudad condal, aquel torbellino que hizo despertar a miles de taxistas, aquel carácter indomable que los cimientos de las administraciones temían, once años después siguen tan vigentes como el primer día.
El paso del tiempo les hizo ser más maduros y menos viscerales en ciertos momentos, les enseño a moverse entre las cloacas políticas y manejar a su conveniencia las situaciones más complicadas.
Aquel movimiento es el que aún necesita el colectivo del amarillo y negro, capaz de no doblegarse ante nadie y de no estirar la cuerda para no romper la negociación. Elite Taxi sigue siendo la única asociación que habla de tu a tu, la única que planta cara sin mirar las consecuencias a los grandes lobbies que quieren la destrucción de algo tan representativo para Barcelona como el taxi.
Las otras que llevan tanto tiempo son sistema, viven del sistema y son dóciles para los poderosos.
Y las de reciente creación no sienten nada más que el color del dinero y el poder, sometidas a las fuerzas que quieren destrozar nuestro modus Vivendi. Así que en esta nueva etapa electoral poco hay que pensar.
Votar Elite es votar experiencia, sabiduría, coraje y ese punto de locura necesario para los tiempos que vienen.
Siempre Elite porque siempre estuvieron, están y estarán.

Especial elecciones a la Taula Tècnica del Taxi del AMB





















