Operación Uber Files III

La precuela: si me queréis irsus

La cena anual de artistas catalanes contaba con la presencia de José Luis Torrente, el teniente de la Benemérita había sido infiltrado para conocer a unos tipos que empezaban a influir en el resto del país. Era el año 1967 y estaba naciendo la Nova Canço.

Desde luego que el jovencísimo Torrente de 23 años podía presumir de ser el teniente más joven de su promoción, y allí estaba, acreditado como cantaor de flamenco. Según la invitación era un catalán de Banyoles que llevaba el arte jondo por todo el mundo. Acompañaba a Paco de Lucía en su Sextet. A veces sustituyendo a Camarón de la Isla en sus frecuentes recaídas. Datos falsos pero que nadie intentaría demostrar.

A aquellos radicales comunistas e independentistas no los conocía ni por asomo. Pero el asunto es que lo que más le llamó la atención era que mientras lograban subir en el sector del espectáculo el célebre cantante Manolo Escobar les dejaba hacer unas horas en sus taxis que tenía en Hospitalet.

La aparición en la cena de La Faraona, acompañando al Pescailla fue de lo más sonado. Ella era una artista de renombre internacional y lo acababa de dejar con Manolo Caracol. El Pescailla era un taxista que cargaba la guitarra en el maletero y daba sonados recitales en la parrilla del aeropuerto. Cogía el flamenco y lo aceleraba. A la Faraona le encantaba cuando volteaba la guitarra, la golpeaba y raspaba rápidamente las cuerdas.

La presencia de la novia del Fary, -otro taxista casi igual de artista que El Pescailla-, dejaba boquiabiertos a los cantautores catalanes. Ava Gardner, su novia, se sirvió un enorme vaso de sangría, Luego les guiñó el ojo a todos, bien sabedora del deseo que provocaba.

Quico Pi de la Serra murmuró para si:

“Merda». Llach musitaba si repartirla en una orgia: ”Si tú le estires per aquí y jo la estiro per allá, segur que tombe.” Raimon la veía paseándola con la moto por Montjuïc con toda la ventolera.

Allí estaba Peret, que también le hubiera dado lo suyo a esa borracha hechicera. Aunque también le cabreaba lo del Pescailla con la Faraona. No porque había sido él el que volteara la guitarra con un golpecito, como un ventilador. Además, Peret no participaba de la empresa de Manolo Escobar, Peret no tenía jefe, era autónomo.

Torrente 6 Operación Uber Files III

En definitiva, Peret estaba harto: ”A ver, Pescailla, porqué trabajas con el Manolo Escobar, Alias Parrondo, si sabes que es un flotero que se juntó con la Sexta Flota para evadir los capitales al Peñón de Gibraltar. Mucho cantar Y viva España, pero la pasta va al blanqueo de capitales gibraltareño”.

Llach añadió: ”Per aixo mateix aquest país es tan petit, perque nos han venut als americans”.

El cabreo de la Faraona fue monumental:

”Esto que os voy a desir ahora no lo digo tan sólo pa los catalanes que estáis aquí sentaos ahora, lo digo pa todos los españoles que quieran escusharme: Mi novio, el Pescailla, jamás ha sido un esquirol arrastrao, de esos que os revientan las huelgas. Más bien ha sio un hombre namorao que me prometió serme orvidá el mar genio der Caracol. Y por eso mismo quiso ganar más, pa tratarme como una Marquesa. No se si fue mi novio el que inventó la rumba catalana o fuiste tú Peret, pero creo que fue una noshe de invierno a la luz de la lumbre, después de que me hishiera la mor. Pero a él se lo digo y a tos los que estáis trabajando pa esha murtinasioná: Si me queréis !!!!irsus!!!. Que yo tuve problemas con Hasienda y cada español puso 1 peseta. Esa peseta es la solidaridad que neshesitamo pa vencé estos caraduras”.

En la suite principesca estaban los artistas catalanes que además de música hacían cine: Serrat y Marisol y lo peor, Manolo Escobar, Alias Parrondo, acompañado de Concha Velasco. Escobar intervino desde el palco principal de la Suite Principesca:

“Amigos, ya se que envidiáis este peluco, ero es falso. Es andorrano. Poco sabéis de mi esfuerzo en el taxi. Tuve que cantar y dedicarme al cine para mantener la flota. Asi es como mantenemos el arte en Barcelona: Echando horas aquí y allá. Pero vino esa multinacional y dijo: Venimos por el money. Pero aquí tienes 5 taxis nuevos, 5 Seat 131 con motor Barreiros. Dimos trabajo. Poco, pero con lo que sacáis en el taxi y alguna actuación en 15 horas sacáis para comer y echar alguna canita en el Camp Nou. Ya sabemos que esto no da pa puta fina”.

“El jorn dels miserables. Aixó es el jorn dels miserables. Ruin!!!!Explotador!!!!.” Era Lluis Llach que reclamaba justicia.

Mientras, un murmullo empezaba a sonar entre los artistas pluriempleados en el taxi de Manolo Escobar y su multinacional americana: ”Si me queréis irsus”. Era el eslogan de los explotados. El eslogan era cantado al ritmo de rumba y zapateando. Ese eslogan no sólo se oía en el local de La Paloma, donde se celebraba el acto, se oía desde Sant Antoni hasta Plaza Catalunya.

Eslogan que oía el cuartelillo de la Guardia Civil de Travesera de Gracia gracias al transmisor de Torrente. Estos llamaron a los grises para disolver tanta insumisión al Régimen.

Pero mientras llegaban los mamporreros fueron Peret y El Pescailla los que hicieron sonar a todo trapo la rumba catalana. Y Bambino empezó a cantar lo de la maldita pared que separa tu vida y la mía. Sacaron rápido los platos cuando subieron encima de las mesas Lola Flores, Ava Gardner y Carmen Amaya. Bambino, Peret, el Pescailla y El Fary también bailaban excitados mientras cantaban.

Y el infiltrado, Torrente dio una lección de buen cantaor gracias a unas lecciones que le había dado un niño gaditano, el Camarón, que tenía familia en Barcelona:

”Ay, gitanaaa miiiaaaa, nunca te dejaría sola en lAndalucíaaaa, aaasyyyy gitana, gitanilllaaa miiiaaa.” El Noi de Banyoles, Torrente, dominando los palos y mostrando un dominio del arte jondo que el mismísimo Fary aplaudió.

Asi fue como los grises lo confundieron y le dieron una somanta de palos. Era el más quejica con tanto Ay ay ay. Sabía que le daban más que a nadie porque era el infiltrado y la mala leche de los grises iba principalmente dirigida a los colegas de la Benemérita.

“Amiguetes, que soy de los vuestros. Que el gordo ese es el comunista…”

Quico Pi de la Serra andaba tranquilo. Veía a cuatro grises apalear al Noi de Banyoles, pero como artista veía el quejio hecho arte:

“Merda, qué bien canta el jodío.Y cómo lo siente. Aquet fill de puta te duende”.


“Eso no tiene importancia señor Presidente, los caracoles son hermafroditas”

 

Torrente 6: operación Uber Files

 


Torrente 6: Operación Uber Files II

 

Torrente 6: Operación Uber Files II

 


Torrente 6: Operación Uber Files IV

 

Torrente 6: Operación Uber Files IV